Los perros forman parte de la vida cotidiana de millones de hogares peruanos. Ya no hace falta apoyarse únicamente en estimaciones comerciales: el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) incorporó un módulo específico sobre mascotas en la Encuesta Nacional de Hogares y publicó el informe técnico Tenencia y crianza de mascotas 2025.
El resultado más visible es que el 52,2% de los hogares del país tenía al menos un perro. Sin embargo, la estadística cuenta cuántos hogares conviven con animales; no puede medir cuánto los quieren ni si reciben alimentación, atención veterinaria, actividad, descanso y un entorno adecuado.
Hablar del “amor por los perros” tiene sentido como lenguaje cotidiano. Para entender la realidad, conviene separar tres preguntas: cuántos hogares tienen perros, para qué los incorporan y cómo se traduce ese vínculo en bienestar.
En resumen: en 2025, el 64% de los hogares peruanos tenía al menos una mascota y el 52,2% tenía al menos un perro. La compañía o el afecto fue el motivo principal declarado por el 63,1% de los hogares con perros, pero las diferencias entre áreas urbanas y rurales muestran que no existe una sola forma de convivencia. Tener un perro es frecuente; cuidarlo bien requiere recursos, tiempo y responsabilidad durante toda su vida.
Las cifras principales sobre mascotas y perros en Perú

De acuerdo con el informe técnico del INEI sobre tenencia y crianza de mascotas 2025:
- 64% de los hogares tenía al menos una mascota;
- 52,2% tenía al menos un perro;
- 33% tenía al menos un gato;
- 22,1% convivía tanto con perros como con gatos;
- entre los hogares con mascotas, 40,5% tenía una, 25,5% tenía dos y 34% tenía tres o más;
- entre los hogares con perros, 57% tenía solo uno.
El promedio de mascotas —considerando todas las especies registradas por la encuesta— fue de 2,5 por hogar con mascotas. En el área rural llegó a 2,7.
Estos porcentajes no deben sumarse para calcular el total de hogares, porque un mismo hogar puede tener más de una especie. Tampoco deben convertirse automáticamente en una cifra de animales abandonados o presentes en la vía pública: la encuesta estudia a los animales declarados como parte de los hogares.
¿Los datos demuestran que el amor por los perros está creciendo?

Demuestran que la presencia de perros es muy amplia, pero la palabra “crecimiento” requiere comparar mediciones equivalentes a lo largo del tiempo.
La Encuesta Nacional de Programas Presupuestales (Enapres) 2024 estimó que el 51,7% de los hogares criaba al menos un perro y que esos hogares tenían un promedio de 1,8 perros. La ENAHO 2025 estimó un 52,2% de hogares con al menos un perro mediante el nuevo módulo de mascotas.
La diferencia de medio punto porcentual no debería presentarse como una tendencia confirmada sin revisar diseño, preguntas, período de levantamiento, universo y margen de error de ambas encuestas. Son fuentes oficiales valiosas, pero no necesariamente intercambiables.
Por eso, una formulación más precisa es: los perros tienen una presencia extendida y medible en los hogares peruanos. Las siguientes ediciones del mismo módulo de la ENAHO permitirán observar mejor si esa proporción aumenta, disminuye o se mantiene.
¿Por qué los hogares peruanos tienen perros?
El informe del INEI preguntó por el motivo principal. Entre los hogares con perros:
- 63,1% señaló compañía o afecto;
- 34% indicó protección o seguridad;
- el porcentaje restante correspondió a otros motivos.
La respuesta cambia según el territorio. En Lima Metropolitana y Callao, el 85,5% declaró principalmente compañía o afecto. En zonas donde el perro cumple funciones de vigilancia, protección del hogar o apoyo en actividades rurales, la relación puede integrar utilidad y vínculo afectivo sin que una dimensión excluya necesariamente a la otra.
Estos resultados ayudan a evitar una imagen única del “perro peruano”. No todos viven en departamentos urbanos, asisten a guarderías ni cumplen la misma función. Las políticas de salud y bienestar deben considerar esas diferencias.
La convivencia es mayor en el área rural
En 2025, el 62,5% de los hogares rurales tenía al menos un perro, frente al 49,6% de los hogares urbanos. Para el conjunto de mascotas, la diferencia también fue visible: 72,7% de los hogares rurales y 61,8% de los urbanos declaró tener alguna.
Una proporción más alta no significa automáticamente mejores condiciones ni mayor afecto. Puede reflejar viviendas con más espacio, funciones de protección o trabajo, prácticas culturales y diferencias en la composición del hogar.
También plantea retos distintos:
- distancia hasta servicios veterinarios;
- disponibilidad de vacunas y medicamentos;
- control reproductivo;
- supervisión durante el desplazamiento libre;
- prevención de mordeduras y enfermedades transmisibles;
- acceso a información adaptada a cada localidad.
En ciudades, los desafíos suelen incluir espacios reducidos, convivencia en edificios, tránsito, ruido, tiempo de paseo y normas municipales. Una política útil no puede asumir que las necesidades son idénticas en todo el país.
Tener más mascotas no garantiza mayor bienestar
Que el 34% de los hogares con mascotas conviva con tres o más animales describe una realidad, pero no indica por sí solo si cada uno recibe cuidados adecuados.
Antes de incorporar otro perro, conviene revisar:
- presupuesto para alimento, prevención y emergencias;
- tiempo individual para paseo, aprendizaje y atención;
- espacio para descansar y alejarse de otros animales;
- compatibilidad de edades, tamaños, salud y conducta;
- capacidad para separar recursos como comida, agua y camas;
- plan de cuidado durante viajes, enfermedad o cambios familiares;
- normas de vivienda y ordenanzas locales.
Un segundo perro no es un tratamiento automático para la soledad del primero. Puede aportar compañía si existe compatibilidad, pero también crear competencia, miedo o sobrecarga. La presentación debe ser gradual y cada animal necesita recursos propios.
Si estás evaluando una adopción, revisa primero lo que debes saber antes de adoptar una mascota.
Del vínculo afectivo al cuidado cotidiano
La Ley N.° 30407 reconoce a los animales vertebrados como seres sensibles y establece un marco de protección y bienestar animal. Más allá de la norma, la responsabilidad diaria puede organizarse en seis áreas.
1. Salud preventiva
Agenda controles según la edad, antecedentes y riesgo individual. El plan puede incluir vacunación, control de parásitos, salud dental, evaluación nutricional y esterilización cuando esté indicada, siempre con orientación veterinaria.
El Ministerio de Salud recuerda que la vacunación antirrábica canina debe mantenerse al día y que la prevención protege tanto al animal como a la comunidad. Conserva los registros y consulta las campañas vigentes de tu localidad.
En 2024, la Enapres estimó que el 74,8% de los hogares con perros de edad elegible había vacunado contra la rabia a todos sus perros durante los doce meses previos. La cifra muestra una cobertura importante, pero también que el cuidado preventivo aún no llega de manera uniforme a todos los hogares.
2. Alimentación y agua
La dieta debe ajustarse a especie, edad, condición corporal, actividad y estado de salud. No existe una receta doméstica universal ni un producto adecuado para todos los perros.
Mantén agua limpia disponible y consulta al veterinario ante cambios persistentes en apetito, sed o peso. Los premios también cuentan dentro de la ingesta diaria.
3. Conducta y bienestar emocional
Los perros necesitan descanso, oportunidades de olfatear y explorar, actividad física compatible con su salud, interacción social y posibilidad de elegir alejarse.
El bienestar no se mide únicamente por una cola en movimiento. Observa postura, expresión, apetito, sueño, capacidad de recuperarse después de una experiencia y cambios respecto de su conducta habitual. Puedes ampliar estas señales en cómo saber si tu perro es feliz.
4. Seguridad dentro y fuera de casa
Protege cables, medicamentos, productos de limpieza, basura, balcones y plantas peligrosas. Durante el paseo utiliza un sistema de sujeción apropiado y una identificación actualizada.
Permitir que un perro deambule sin supervisión lo expone a atropellos, peleas, pérdida, intoxicaciones y reproducción no planificada. Tener acceso a la calle no equivale a cubrir su necesidad de paseo.
5. Convivencia comunitaria
Recoge las heces, evita que el perro invada el espacio de otras personas o animales y respeta las reglas del lugar. Revisa la ordenanza de tu municipalidad, porque los requisitos de registro, circulación y sanciones pueden variar.
Consulta la guía de Mi Guau sobre cómo desechar correctamente las excretas de las mascotas.
6. Plan para emergencias y toda la vida
Guarda el contacto de una clínica, conoce cómo trasladar al perro y reserva un fondo para gastos inesperados. Define quién lo cuidará si enfermas, viajas o ya no puedes atenderlo temporalmente.
Antes de contratar apoyo, compara métodos, experiencia y protocolos. El directorio de servicios para mascotas de Mi Guau ayuda a encontrar opciones, pero cada familia debe verificar directamente credenciales, condiciones y capacidad de respuesta.
El gasto no es una medida suficiente de amor
El artículo original atribuía un aumento de 30% en productos y servicios a una asociación sin enlazar el estudio, su fecha ni su metodología. Esa cifra se retira en esta actualización.
El INEI ya recopila información sobre gastos en alimentación y atención veterinaria, lo que permite estudiar cómo el cuidado impacta en el presupuesto. Sin embargo, gastar más no garantiza mejores decisiones: un accesorio costoso no sustituye vacunación, alimentación adecuada, ejercicio, descanso o atención oportuna.
El gasto también depende del tamaño del animal, su edad, salud, distrito, disponibilidad de servicios y número de mascotas. Para planificar con mayor precisión, consulta cuánto gastan los peruanos en sus mascotas y prepara un presupuesto propio.
Qué pueden mejorar las ciudades y los servicios
La medición oficial puede orientar acciones concretas:
- campañas de vacunación y educación sanitaria según territorio;
- acceso a esterilización segura y seguimiento posoperatorio;
- identificación y registro con procedimientos claros;
- vigilancia de mordeduras y enfermedades zoonóticas;
- espacios públicos que consideren convivencia y seguridad;
- servicios veterinarios accesibles fuera de las principales ciudades;
- educación sobre bienestar, prevención del abandono y adopción responsable;
- datos periódicos que permitan evaluar resultados.
La presencia de más tiendas, peluquerías u hoteles para mascotas no demuestra por sí sola una mejora del bienestar. La calidad depende de personal capacitado, manejo respetuoso, transparencia y protocolos de seguridad.
Cómo leer las cifras sin caer en conclusiones rápidas
“El 64% de los hogares tiene mascotas” no significa que el 64% tenga perros
El total incluye perros, gatos y otras especies. El porcentaje específico de hogares con al menos un perro fue 52,2%.
Los porcentajes de perros y gatos se superponen
Un hogar puede tener ambas especies. Por eso 52,2% y 33% no deben sumarse para calcular la tenencia total.
El promedio no describe a cada familia
El promedio de 2,5 mascotas se calcula entre hogares que tienen mascotas y combina diferentes especies. Muchos hogares tienen una; otros, tres o más.
Tener un animal no equivale a brindarle bienestar
La encuesta registra presencia y prácticas declaradas. Para evaluar bienestar se necesita observar salud, ambiente, conducta, nutrición y acceso a cuidados.
Una diferencia entre encuestas no siempre es una tendencia
Antes de comparar años, revisa si la fuente, el cuestionario y el universo son equivalentes. Una cifra aislada no confirma un cambio cultural.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos hogares peruanos tienen perro?
La ENAHO 2025 estimó que el 52,2% de los hogares del país tenía al menos un perro.
¿Cuántos hogares tienen alguna mascota?
El 64% declaró tener al menos una mascota. En Lima Metropolitana la proporción fue de 59,6%; en el área rural nacional llegó a 72,7%.
¿Por qué los peruanos tienen perros?
Entre los hogares con perros, el 63,1% indicó principalmente compañía o afecto y el 34% protección o seguridad. Las proporciones varían por territorio.
¿Hay más perros que antes en los hogares?
Las cifras disponibles confirman una presencia amplia. Para afirmar una tendencia conviene comparar futuras ediciones del mismo módulo de la ENAHO. La diferencia entre Enapres 2024 y ENAHO 2025 no basta por sí sola porque son operaciones estadísticas distintas.
¿El promedio sigue siendo 1,8 perros por hogar?
La cifra de 1,8 correspondía a los hogares que criaban perros en la Enapres 2024. El informe ENAHO 2025 difundió, entre otros indicadores, que el 57% de los hogares con perros tenía uno. No debe confundirse el promedio de perros de 2024 con el promedio de 2,5 mascotas de todas las especies en los hogares con mascotas de 2025.
¿Qué significa realmente la tenencia responsable?
Significa asumir salud, nutrición, seguridad, conducta, higiene, identificación, convivencia y atención durante toda la vida del animal. También implica prevenir escapes, reproducción no planificada y daños a terceros.
Una presencia extendida que debe convertirse en bienestar
Los datos oficiales confirman que los perros ocupan un lugar importante en los hogares peruanos: más de la mitad convive con al menos uno y la compañía o el afecto es el motivo declarado con mayor frecuencia.
El siguiente paso no es celebrar únicamente la cantidad. Es preguntarnos si cada perro cuenta con alimento, agua, prevención veterinaria, actividad, descanso, seguridad y una familia preparada para cuidarlo durante toda su vida.
El vínculo se vuelve responsable cuando el afecto se traduce en decisiones concretas, también cuando implican pedir ayuda, ajustar expectativas o reconocer que todavía no es el momento de incorporar otro animal.